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Si tienes una pareja que es nacida en Estados Unidos o es residente legal y estás planeando  casarte, estos son los puntos que debes tener en cuenta para poder ajustar tu estatus migratorio y obtener una residencia permanente.

  1. El matrimonio se puede dar entre un hombre y una mujer, o personas del mismo sexo, ya que el matrimonio gay es reconocido por el gobierno federal y todos los Estados desde el 26 de Junio del 2015, lo que le permite a las parejas homosexuales tener los mismos derechos migratorios que una pareja heterosexual.
  2. La persona que te va a peticionar, o sea el ciudadano o residente legal, no puede haber sido acusado de delitos relacionados con abuso sexual a un menor de edad, esto es por la ley Adam Walsh que imposibilita que una persona acusada por ese crimen pueda solicitar una residencia para un cónyuge u otro familiar.
  3. El matrimonio debe ser de buena fe y no por conveniencia. Es muy común en Estados Unidos que se realicen matrimonios fraudulentos solo con el propósito de obtener documentos. Por eso los agentes de inmigración que realizan la entrevista a la pareja, están entrenados para detectar mentiras y saber cuándo un matrimonio no es legítimo. Este tipo de faltas puede acarrear consecuencias graves como una deportación.
  4. No solo con ser ciudadano o residente es suficiente para solicitar a un esposo/a, también se debe demostrar la solvencia económica necesaria para patrocinar o apoyar financieramente la persona que va a venir a vivir a los Estados Unidos, por lo tanto USCIS tiene en cuenta si el peticionario tiene empleo, de cuanto es su salario, que dinero dispone en sus cuentas bancarias, deudas y otros aspectos monetarios que permitan inferir si la persona puede sustentar a su pareja y que esta no se vuelva una carga pública. Para este procedimiento se debe completar un Affidavit of Support que es una declaración jurada donde el peticionario se compromete a sustentar económicamente al cónyuge.
  5. Existen algunas causales que pueden imposibilitar que una persona obtenga su Green Card por medio del matrimonio. Estas hacen que la persona sea inadmisible para residir en el país.  Algunas de estas pueden ser que la persona padezca una enfermedad grave que sea contagiosa y pueda poner en riesgo la salud pública.  Que la persona esté vinculada con narcotráfico o haya sido condenada por un delito inmoral o agravado. Que practique o haya practicado la prostitución. Haber puesto en riesgo la seguridad de los Estados Unidos. Estar vinculado al tráfico de personas, al terrorismo o haber ayudado a indocumentados a entrar de manera ilegal a Estados Unidos.
  6. Durante el proceso de solicitud de la residencia se realizará algo que se llama pruebas biométricas, que consisten en la toma fotos y huellas dactilares, esto con el fin de cruzar información con distintas agencias del gobierno y en el extranjero para comprobar que la persona no ha mentido o está ocultando algo indebido.
  7. Existen varios tipos de circunstancias que se pueden dar durante la petición de la Green Card. El primer escenario es cuando el peticionario vive en Estados Unidos y el cónyuge en otro país. En este caso se deberá acudir a la embajada de Estados Unidos localizada en el lugar de residencia del esposo/a. El segundo escenario se da cuando ambos están dentro del territorio americano, no deberán asistir entonces a la embajada y simplemente adelantar los trámites ante el USCIS que consiste en llenar una serie de formularios y proveer una serie de documentos que verifiquen la existencia y/o validez del matrimonio. Otro posible escenario es que estén comprometidos y aún no se hayan casado. Para esto se puede solicitar una Fiancee Visa o K1, que permite al extranjero venir a Estados Unidos a casarse con el ciudadano americano. Esta visa tiene un término de tres meses (90 días) dentro de los cuales se debe llevar a cabo el matrimonio.
  8. Ten en cuenta que el tiempo de procesamiento de tu petición para una Green Card puede variar según sea el caso. Además, con las nuevas reformas migratorias impartidas por el presidente Donald Trump, los tiempos de espera para muchos procesos ha variado drásticamente. Por ello debes llenarte de paciencia y si es el caso, contactar al USCIS telefónicamente para pedir información sobre tu caso o también puedes acercarte a una oficina si obtienes una cita mediante INFOPASS y allí resolver tus preguntas y tener un estado al día sobre tu proceso.

 

Recuerda que una vez obtengas tu residencia deberás permanecer casado por un periodo de dos años con el fin de conservar tu residencia permanente. Aunque existen algunas excepciones a esta regla que permite que te puedas divorciar antes sin tener que encarar una deportación. Estos casos son por ejemplo de violencia doméstica, donde no se te obliga a permanecer al lado de un cónyuge abusivo y que puede poner en riesgo tu integridad. También si el matrimonio se terminó por una causa ajena al inmigrante, un juez podrá determinar que el matrimonio se dio de buena fe, porque ambos vivieron como marido y mujer, consumando el matrimonio, tienen hijos o poseen una(s) propiedad(es) en común.

 

Aunque no es obligatorio tener un abogado para realizar este proceso, si es aconsejable tener a un profesional que sepa cómo sortear las trabas o inconvenientes que se puedan aparecer en el camino. A veces por desconocimiento se pueden cometer errores que pueden echar a perder todo el proceso lo que se vuelve una pérdida de dinero y tiempo, además de la frustración de estar separados el uno del otro, o el caso de que estén en el mismo país, la imposibilidad de tener un permiso de trabajo y estar viviendo bajo una situación migratoria irregular.